12 noviembre, 2019

Nuestra voz levantará nuestra memoria

 

 

 ¡Los pueblos indígenas vamos por el agua al Congreso de Guatemala!

 

El CPO va al Congreso de la República para levantar la historia de los pueblos indígenas. Si de verdad queremos cambiar Guatemala, entonces, el racismo y el despojo deben acabar para siempre. Ya no creemos en los discursos que proponen soluciones donde todos ganan. En Guatemala tienen que perder los corruptos, tienen que perder los que privatizan los servicios sociales, los explotadores de trabajo, los que destruyen la vida de la Madre Tierra, los que meten miedo en nuestros territorios y los que han convertido al Estado en el principal operador de las inequidades.

 

« Con nuestro voto debemos destruir el gran poder que hay en este país para producir desnutrición, migraciones laborales, mortalidad materna, desempleo, subempleo, analfabetismo, injusticia, inseguridad…»

 

En este año electoral los pueblos indígenas debemos defender con gran valentía nuestra vida porque se han multiplicado las amenazas contra nuestros territorios. Con nuestro voto debemos destruir el gran poder que hay en este país para producir desnutrición, migraciones laborales, mortalidad materna, desempleo, subempleo, analfabetismo, injusticia, inseguridad y otras muchas exclusiones que nos impiden tener salud, libertad y dignidad. A esos viejos y graves problemas ahora se suma una política que busca robar nuestros ríos  y destruir nuestras montañas.

 

« ¿Por qué somos los pueblos indígenas quienes más sufrimos la exclusión? »

 

 

En casi la mitad de los municipios de Guatemala habita población indígena como mayoría demográfica: 126 municipios tienen una mayoría absoluta indígena de 80 a 100%; 36 municipios tienen mayoría relativa indígena de 50 a 79%; 24 municipios tienen minoría relativa indígena de 30 a 49% y 154 municipios tienen una minoría indígena de 0.5 a 29%.  Los pueblos indígenas, mayas, xincas y garífunas, llegamos a ser la mitad o la mayoría de habitantes. ¿Por qué somos los pueblos indígenas quienes más sufrimos la exclusión?

Esa pregunta la vamos a llevar al Congreso. Pero no para hacer discursos demagógicos ni para situarnos lloriqueando como víctimas. Queremos demostrar que la exclusión que tanto daña a nuestros pueblos forma parte de una vieja lógica corrupta y explotadora que le arrebata libertad económica a toda la población e impide que la democracia crezca y florezca para todos por igual.  La exclusión indígena hace imposible nuestra unidad como pueblos garífuna, ladino, maya y xinca; nos mantiene fragmentados y sin condiciones para re-conocer nuestros sueños comunes y valorar nuestras diferencias. 

 

« Luchar por la vida significa poder aprobar leyes y presupuestos para el bienestar de todos los pueblos, sin discriminación entre sí»

 

Vamos a llevar al Congreso la lucha por la vida y la equidad para todos los pueblos. Queremos romper el tabú que existe sobre el racismo y el silencio que hay sobre los despojos en nuestros territorios. Mientras haya racismo no se ampliará la democracia. Combatir el racismo significa tener poder para detener las tropelías que se cometen en las áreas rurales. Luchar por la vida significa poder aprobar leyes y presupuestos para el bienestar de todos los pueblos, sin discriminación entre sí.

Ya hemos expresado que defenderemos la economía campesina, la nacionalización de la energía eléctrica, la justicia fiscal y la carrera civil con cero tolerancia a la corrupción. Guiándonos por ese mismo espíritu también nos proponemos las siguientes acciones concretas en el Congreso:

 

« Los privilegios en el Congreso deben ser eliminados »

 

1.     Modificar la Ley Orgánica del Congreso de la República.  Nos oponemos a que la integración de la Junta Directiva se haga para representar a bloques partidarios. La Junta Directiva debe ser electa  para representar los fines del Estado y garantizar que se vote por una agenda temática legislativa explícita. Los congresistas deben ser obligados a trabajar de modo permanente en las comisiones de trabajo y éstas deben resolver por mayoría absoluta. Debe quedar explícita una norma para obligar a todas las personas asesoras del Congreso a ser nombradas por examen de oposición, no tener parentesco con los congresistas contratantes, rendir informe de su trabajo y hacerlo público en la página web correspondiente. Es nuestra opinión que los congresistas solo deben tener como remuneración su salario, además de los viáticos por comisiones de trabajo y sujetos a facturación y rendición de cuentas. Cualquier otro privilegio, como las dietas, debe ser eliminado. Lucharemos para que una nueva Constitución Política, en un artículo transitorio,  dicte la derogación total del actual régimen laboral de todo el personal que trabaja en el legislativo, procediendo así a erradicar los privilegios y prebendas perversas cultivadas en su interior.

 

« Vamos a dar atención especial a la educación,  salud y economía comunitaria en los territorios indígenas, con prioridad para resolver las brechas de inequidad impuestas sobre las mujeres indígenas »

 

2.     Reordenar el ingreso y el gasto público para la equidad entre los pueblos.  Vamos a controlar la duplicidad de funciones de los ministerios. Defenderemos la aprobación de una Ley de Planificación Nacional del Desarrollo para crear procedimientos expeditos que obliguen a las instituciones y al funcionariado a coordinar las dinámicas de descentralización, desconcentración y ejecución de políticas, programas, proyectos y su correspondiente expresión en el presupuesto nacional. Vamos a dar atención especial a la educación,  salud y economía comunitaria en los territorios indígenas, con prioridad para resolver las brechas de inequidad impuestas sobre las mujeres indígenas. Vamos a cambiar esta realidad: Hoy, por cada quetzal invertido en población no indígena, el Estado solo invierte 45 centavos en los pueblos indígenas. En los municipios con más del 90% de población indígena, el máximo nivel de inversión pública diaria por persona no supera los Q. 5.00; mientras los municipios con mayoría ladina reciben una inversión pública diaria de hasta Q. 22.00.

 

« No vamos a tolerar los abusos de las mineras  ni de ninguna empresa que destruya la vida natural »

 

3.     Absoluto control sobre los Ministerios de Energía y Medio Ambiente y cambios radicales para frenar el modelo extractivista dominante.  El Estado permitió que la Mina Marlin destruyera más de 280 hectáreas de bosques, contaminara el agua con concentraciones de arsénico 900% más altas que las que permite la ley, y que se robara el 15% del caudal del río Tzalá.  También ha entregado por 50 años a los mega empresarios de Renace más de la media real del caudal del río Cahabón. Alta Verapaz es el departamento que tiene más hidroeléctricas, pero el acceso de la gente a la energía eléctrica en este departamento es más de dos veces menor que el promedio nacional. La minera El Escobal es un proyecto criminal, ha matado por el oro y no respeta el derecho del pueblo xinca a desplegar su consulta previa, libre e informada.  No vamos a tolerar los abusos de las mineras, mega hidroeléctricas y de ninguna empresa que destruya la vida natural. Cambiaremos la Ley de Minería acorde a los derechos de la naturaleza y de los pueblos originarios. Levantaremos una Ley Nacional del Agua con sus instituciones respectivas que garantice la rectoría del Estado en la gestión ecológica de los desechos sólidos; la protección de cuencas y microcuencas y que castigue severamente el robo, la contaminación y la mala gestión de los ríos del país. Y levantaremos el derecho a la consulta previa, libre e informada en cumplimiento del Convenio 169 que tiene preeminencia sobre la ley nacional.

 

« Vamos al Congreso por un Estado de los Pueblos y no de la oligarquía »

 

Vamos al Congreso como pueblos a defender la vida del agua. Vamos a defender nuestra vida como pueblos originarios. Eso también incluye llevar nuestra vigilancia a las municipalidades porque desde allí se cocinan los negocios sucios para invadir nuestros territorios y despojar nuestros bosques y ríos.  Llamamos a un voto estratégico. Urgen votos para llevar al Congreso a fuerzas que estén dispuestas a impulsar grandes cambios en el régimen de dominio. No queremos que el Estado siga negando a nuestros pueblos. Necesitamos un Estado de los pueblos, no queremos un Estado de la oligarquía.

 

El voto 2019 tiene que levantar la voz de los pueblos indígenas en el Congreso:

¡El agua no es mercancía y la luz es un derecho!

¡Llamemos a una Asamblea Constituyente Plurinacional y Popular!

 

Consejo del Pueblo Maya

 

-CPO-

 

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