19 noviembre, 2019

“Pues no hay nada oculto que no haya de ser manifiesto, ni secreto que no haya de ser conocido y salga a la luz (Jesus de Nazareth)”.

El 3 de enero de 1982 a las 6 de la mañana llegaron a Sacuchum Dolores cientos de soldados procedentes del destacamento militar de Santa Ana Berlín y de la zona militar de Quetzaltenango …los soldados iban acompañados de varios hombres encapuchados quienes al parecer eran originarios de la comunidad y habían sido capturados días antes .. Al llegar a la aldea cubrieron las entradas y salidas de la localidad y obligaron a las personas a salir de sus viviendas mientras les robaban ponchos chamarras y dinero.

 


Cuando todos los vecinos estaban reunidos frente al juzgado auxiliar de la comunidad, el oficial al mando de la tropa subió a la torre de la antigua iglesia y según recuerdan los sobrevivientes dijo: “hoy no es Dios el que esta con ustedes, si no el diablo y les ordeno que se formaran en 3 filas, una de hombres otra de mujeres y otra de niños,, en seguida les pidieron sus identificaciones los hombres encapuchados señalaron entre 45 y 52 personas que fueron acusados de pertenecer a la guerrilla y a las que después encerraron en la cocina del escuela que estaba cerca del juzgado. Las demás personas fueron puestas en libertad sobre las 6 de la tarde después de que cada uno pagara 30 o 40 quetzales y les obligaron que apagaran las luces de su casa y si no lo asían matarían a toda su familia.

Hacia las 9 de la noche sacaron a  las personas detenidas entre ellas 2 niñas de 15 y 16 años de edad y las llevaron al cerro Bramadero los amarraron de pies y manos en arboles de aliso y ahí los torturaron, degollaron y violaron a las mujeres incluyendo las niñas.

Las familias de los masacrados algunas recuperaron los cadáveres en el cerro el Bramadero, otras en el municipio de San Cristobal Cucho y 15 más fueron trasladas a la morgue del hospital nacional de San Marcos, 6 días después fueron enterrados en una fosa común en el cementerio general de San Marcos como XX.

32 años después los familiares vuelven a revivir ese momento de dolor y pánico al identificar a sus familiares en la exhumación que se realiza el día de hoy en el cementerio general de San Marcos, donde 15 osamentas entre de ellas una  mujer está siendo exhumadas.


La tristeza y el dolor del pueblo Mam de San Pedro Sacatepéquez  hoy se ve reflejado en rostros de familiares que 32 años después tendrán la satisfacción de sepultar dignamente a sus familiares, quienes fueron  masacrados por el ejército de Guatemala el 3 de enero de 1982.

 

   “La violencia es miedo de las ideas de los demás y poca fe en las propias.” 

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